no es lindo darse cuenta que ya no te acordas la ultima vez que fuiste feliz, verdaderamente feliz...
no hay nadie a quien contarle, ni nadie que quiera abrazarte mientras lloras,
como poder querer aprender algo nuevo si todo luce igual. Los mismos caminos recorridos,
las luces de alguna manera parecen menos brillantes, el sol mas frio... no poder abrir los ojos
porque el ardor del llanto de la noche prescedente es demasiado intenso, la incertidumbre
de cuando va a ser la proxima noche que vaya a llorar de esa manera, sin poder casi respirar
sin sentir que alguien quiere que deje de llorar, hasta cuando todo va a ser insuficiente, inutil
cuando dejo de ser cierto todo lo que siento, cuando deje de hacer las cosas con ganas,
como pretender de alguien mas lo que yo siento, o siquiera que seque mis lagrimas,
nada cambio, pero todo es diferente, y no puedo encontrar el punto del cambio, ni el momento
en el cual la diferencia se apodero de lo que digo, y de lo que guardo...
todo de a poco se va alejando como la puerta de un hospital cuando una persona querida esta a punto de morir
es inalcanzable, imposible no pensar que ya di demasiado, y asi y todo no valio de nada, porque
voy a querer intentar una vez mas, por que seguir respirando cuando no tengo nada mas que vivir
por que esa persona que me dio la fuerza para salir adelante hoy me ignora, cuando mas la necesito, por que no sentirme poco valorada, o querida, o incluso especial en su vida, cuando lo ultimo que quiere es
vivir algo mas conmigo, plasentero o tedioso,
por que va a seguir leyendo horas de incoherencias, por que en algun momento yo valia eso?
nada de lo que hago parece ser suficiente para sacrificar algo por mi.
No comments:
Post a Comment